martes, 26 de julio de 2016

Dicen los sabios y sabias que el destino es realizar el potencial que llevamos dentro. A medida que nos hacemos quienes somos nos vamos sintiendo más viv@s, más alegres, más en conexión con todo. Sin embargo, en el viaje de la vida suele ocurrir que nos perdamos y a veces la desazón se adueña del alma mientras el olvido de lo esencial logra que el regalo se convierta en pesadilla. A lo largo de los años he investigado y experimentado cómo distintas culturas usan cada sentido para conectar con la alegría de vivir, también cómo la escritura es una gran herramienta para revisar, transformar y crear futuro. La tejedora es fruto de todo ello y habita en el alma de toda persona para enseñar a mirar su tiempo como un gran ovillo y sus dones como las agujas con las que dar formas a su vida. La tejedora del alma enseña a deshacer las zonas muertas y hacer alquimia con ellas transformándolas en abono para seguir adelante. http://blogs.elpais.com/mujeres/2015/04/la-tejedora-de-los-hilos-del-alma.html http://www.ondacero.es/programas/te-doy-mi-palabra/sociedades-matriarcales_2011112755465aff0cf25695d4337e35.html https://www.youtube.com/watch?v=OkzGB0V76TE http://www.somosmalasana.com/gestando-circulos-de-mujeres-con-la-periodista-y-escritora-elena-garcia-quevedo-en-madyoga/ http://www.rtve.es/alacarta/videos/a-punto-con-la-2/punto-la2-entrevistafederico/3630344/ PROPUESTA DEL TALLER.- La tejedora y el despertar de los sentidos es el taller donde la danza y la música, el masaje y los aromas, la comida y los sueños sirven para hacer alquimia con las emociones y conectar con la sabiduría del niño y la niña interior, mientras la escritura sirve tomar conciencia de lo vivido y crear la nueva vida. A lo largo de cinco horas danzaremos, cantaremos, recordaremos, comeremos, aprenderemos a usar los sentidos como herramientas mientras la escritura nos servirá para hacer alquimia con lo vivido y crear nuestra vida. La tejedora interna es el regalo de este taller. Algunas opiniones sobre el taller: Elena soy Bernardi y quería contarte mis sensaciones del taller de ayer : Gracias a tu taller he logrado que mi grito de libertad llegue a lo mas alto y con ello sentirme aliviada , gracias porque has liberado a mi niña interior que no podía gritar porque de pequeña se que do aprisionada, porque los mayores le decían que eso no se hacia, que no estaba bien y así fue como acallo su voz ,gracias por guiarme para poder amar a mi niña interior que tenia tanta necesidad de sentirse abrazada y querida , de esta forma he dejado de culpar a las personas de mi entorno de esa necesidad interior que tenia y la cual he cubierto yo misma , sigue siendo esa tejedora de almas a las cuales llegas con tu maravillosa sonrisa ,con tu sabiduría , con tus ruedas sanadoras y sobretodo con tu Amor , gracias por llegar a mi vida y compartir Namaste -Muchas gracias a todas por todo lo que me habéis aportado. como mujeres empoderadas que somos todas y cada una de nosotras. -ha sido un día lleno de experiencias enriquecedoras he soltado, he recibido, he compartido, he llorado y reído, he bailado y mecido en un abrazo sanador todas unidas...el poder de los sentidos...nuestro poder interno...uf! sois, somos increíbles!! Gracias por haberlo hecho posible!! Os quiero Tejedoras. -El taller precioso y muy emocionante. -Fantástico! -Para mi ha sido muy enriquecedor, cuando en casa leí lo que había escrito me di cuenta de que todo estaba conectado, todo me indicaba el camino a seguir. Gracias a todas por compartir conmigo ese día tan emotivo.

La tejedora: El taller para despertar los sentidos y escribir el destino.

Dicen los sabios y sabias que el destino es realizar el potencial que llevamos dentro. A medida que nos hacemos quienes somos nos vamos sintiendo más viv@s, más alegres, más en conexión con todo. Sin embargo, en el viaje de la vida suele ocurrir que nos perdamos y a veces la desazón se adueña del alma mientras el olvido de lo esencial logra que el regalo se convierta en pesadilla. A lo largo de los años he investigado y experimentado cómo distintas culturas usan cada sentido para conectar con la alegría de vivir, también cómo la escritura es una gran herramienta para revisar, transformar y crear futuro. La tejedora es fruto de todo ello y habita en el alma de toda persona para enseñar a mirar su tiempo como un gran ovillo y sus dones como las agujas con las que dar formas a su vida. La tejedora del alma enseña a deshacer las zonas muertas y hacer alquimia con ellas transformándolas en abono para seguir adelante. http://blogs.elpais.com/mujeres/2015/04/la-tejedora-de-los-hilos-del-alma.html http://www.ondacero.es/programas/te-doy-mi-palabra/sociedades-matriarcales_2011112755465aff0cf25695d4337e35.html https://www.youtube.com/watch?v=OkzGB0V76TE http://www.somosmalasana.com/gestando-circulos-de-mujeres-con-la-periodista-y-escritora-elena-garcia-quevedo-en-madyoga/ http://www.rtve.es/alacarta/videos/a-punto-con-la-2/punto-la2-entrevistafederico/3630344/ PROPUESTA DEL TALLER.- La tejedora y el despertar de los sentidos es el taller donde la danza y la música, el masaje y los aromas, la comida y los sueños sirven para hacer alquimia con las emociones y conectar con la sabiduría del niño y la niña interior, mientras la escritura sirve tomar conciencia de lo vivido y crear la nueva vida. A lo largo de cinco horas danzaremos, cantaremos, recordaremos, comeremos, aprenderemos a usar los sentidos como herramientas mientras la escritura nos servirá para hacer alquimia con lo vivido y crear nuestra vida. La tejedora interna es el regalo de este taller. Algunas opiniones sobre el taller: Elena soy Bernardi y quería contarte mis sensaciones del taller de ayer : Gracias a tu taller he logrado que mi grito de libertad llegue a lo mas alto y con ello sentirme aliviada , gracias porque has liberado a mi niña interior que no podía gritar porque de pequeña se que do aprisionada, porque los mayores le decían que eso no se hacia, que no estaba bien y así fue como acallo su voz ,gracias por guiarme para poder amar a mi niña interior que tenia tanta necesidad de sentirse abrazada y querida , de esta forma he dejado de culpar a las personas de mi entorno de esa necesidad interior que tenia y la cual he cubierto yo misma , sigue siendo esa tejedora de almas a las cuales llegas con tu maravillosa sonrisa ,con tu sabiduría , con tus ruedas sanadoras y sobretodo con tu Amor , gracias por llegar a mi vida y compartir Namaste -Muchas gracias a todas por todo lo que me habéis aportado. como mujeres empoderadas que somos todas y cada una de nosotras. -ha sido un día lleno de experiencias enriquecedoras he soltado, he recibido, he compartido, he llorado y reído, he bailado y mecido en un abrazo sanador todas unidas...el poder de los sentidos...nuestro poder interno...uf! sois, somos increíbles!! Gracias por haberlo hecho posible!! Os quiero Tejedoras. -El taller precioso y muy emocionante. -Fantástico! -Para mi ha sido muy enriquecedor, cuando en casa leí lo que había escrito me di cuenta de que todo estaba conectado, todo me indicaba el camino a seguir. Gracias a todas por compartir conmigo ese día tan emotivo.

miércoles, 20 de julio de 2016

"He venido a Kumasi sin objetivo alguno. Por lo general se cree que tener un objetivo marcado es algo bueno: que la persona sabe lo que quiere y que lo persigue; por otra parte, sin embargo, tal situación impone unas anteojeras, como las de los caballos: ve única y exclusivamente su objetivo y nada más. Y ocurre , por el contrario , que lo que está más allá, lo que se sale del límite impuesto en amplitud y profundidad puede resultar mucho más interesante e importante. A fin de cuentas, entrar en un mundo diferente significa penetrar en un misterio, y ese misterio puede guardar muchos laberintos y recovecos, !tantos enigmas e incógnitas". Esto no lo he escrito yo, lo escribió Ryszard Kapuscinski en el libro Ebano, que da nombre al blog. No lo he escrito, pero podría haberlo hecho, y en este blog pretendo abrir la puerta a historias de gente o de lugares que están fuera de foco, lejos de las orejeras al uso, de los caminos transitados; pero cuyas realidades o pequeñas verdades me han hecho abrir mi lente. Historias que he encontrado a propósito o que han llegado hasta mi y siento que esta es una buena forma para que lleguen a los demás. Ebano y agua son las dos palabras que definen la razón de ser de este blog. Ebano por Kapuscinski y las realidades a las que uno llega cuando se sale de la comodidad, de los caminos más transitados, de las orejeras. Por el mundo rural y por la memoria de la que hemos de beber, por el mundo indígena y todo lo que a mi me ha enseñado; por la gente humilde y su sabiduría; por esas formas de existir y de mirar que encuentras a cada paso y te hacen crecer. Por el viaje en si: el de la vida y el que emprendes cada día. También por mi necesidad de contarlo. Agua por la fortaleza de lo pequeño, de lo intangible, de lo invisible; por la certeza de que todo puede cambiarse poco a poco. Por la resistencia que deja ir , por la fortaleza de lo sutil. Por lo intuitivo. También por la Pachamama linda que deja escuchar su voz; por la vida en si. Este blog nace para entrar en otros mundos reales, imposibles a veces, que a cada instante me enseñan a vivir.

Joven británica de kefía y el Corán como su alternativa

15:00 del sábado frente a la Alhambra. Mariam observa la ciudad sentada junto a la ermita de sant miquel en un muro de piedra detrás del cual hay un orfanato, una fuente y un pinar donde grillos y cigarras cantan al llegar el atardecer como si se acabara el mundo. De inmediato mi atención porque va cubierta con un férreo pañuelo como manda la tradición islámica pero su piel es tan blanca, sus ojos tan azules, su acento británico y sus ganas de entablar conversación tan evidentes que, aunque ninguno de los motivos sea concluyente, desde el primer instante me da la sensación de que tiene que ser conversa... -¿Es tuyo el perro?, me pregunta mientras ríe al ver que juego con Dalí como si fuera un bebe. -No, pero ¿De dónde eres?, aprovecho para preguntar, -Del Reino Unido-, me dice mientras esboza una sonrisa irónica al repetir las dos palabras que componen el nombre de su país. -¿Reino Unido? -repite.- Me hace gracia solo decirlo porque no me lo creo. No entro en el debate acerca de la unidad o no de los británicos pero sí aprovecho para seguir preguntando acerca de su condición religiosa: -¿Eres musulmana? Afirma. -¿Musulmana conversa? Afirma de nuevo antes de contarme que se ha ido convirtiendo con el tiempo, que nació cristiana pero que creció sin ritos ni valores de ningún tipo, pero sí en búsqueda. La miro. Apenas tiene treinta años y tras sus gafas oscuras detento ese brillo que da la inteligencia sutil. -Me he hecho islámica, lo he decido yo.Ha ocurrido muy poco a poco. Era una necesidad.Estaba en lucha conmigo misma. Mi pareja vino después. Eso sucedió después. El está sentado junto a ella y también contempla la Allahmbra. Se trata de un hombre joven y bello con el pelo largo recogido en una coleta, la piel negra de los hombres que proceden de la India y un estatura mediana. Sus ojos brillan con la intensidad de quien está hecho de verdad, como el de ella. A medida que los observo siento que su historia es muy común, cada vez más. Y responde al vacío de Occident y a la búsqueda de valores o espiritualidad que muchos jóvenes emprenden. A Mariam nadie dijo cómo pensar. Se convirtió por decisión propia, cambió su pelo libre por la kefía porque luchaba consigo misma tal cual escribió a principis del siglo pasado el sabio egipcio Sayyid Qutb, que defendía el Islam como alternativa al capitalismo tal cual cuenta mi querido amigo Eugenio Gascon en su último libro. -¿Has leido a Sayyid Qutb?, sigo preguntando- Ella me dice no, me dice !cuánto sabes! Y me comenta que nació en una familia cristiana sin valores ni espiritualidad, que fue bautizada pero que jamás ejerció como tal. Lo conocido para ella no era una alternativa. -¿Por qué te convertiste? -Lei, dice. -¿Habrá muchas personas como tú? -La joven afirma con la cabeza sorprendida de mis preguntas. -Soy de un pueblo muy pequeño, pero vivo al lado de una ciudad. El viaje lo he hecho sola porque me estaba rompiendo por dentro. Luchaba conmigo misma y finalmente lo hice. En el pueblo de al lado hay mezquitas donde tienen grupo de apoyo a conversos. -¿Por qué?¿Son los valores del Coran?, cierro. Ella no responde pero me mira y siento que todo en ella afirma. Así es que le hablo de como sentí tan cerca la llamada de los muecines en Jerusalén, tanto como si fuera la voz de una madre o de mi propia raíz cuyo timbre de voz me hacía llorar con el reencuentro. Le hablo del Salafismo y después hablo del mundo que yo sueño. Un mundo en el que todos somos uno. Digo: -Para mi ya no es tiempo de separar. Los sabios de las grandes religiones y prácticas espirituales trabajan juntos. Hace años estuve en Irak y fue a través de los cristianos que trabajaban con los mas radicales religiosos islámicos que conseguimos llegar a los presos torturados. Los religiosos se ayudaban conscientes de que tienen el mismo negociado y de que ya no es tiempo de dividir sino de sumar: Todos somos uno. -La tierra está muy mal. Todas las prácticas espirituales y mísitcas tienen la meta del amor que es el camino de la felicidad, de deshacer el miedo que descompone. Pronto las mezquitas serán capillas y centros donde los abuelos y abuelas sabias estarán con los jóvenes. La tierra está muy mal ya es tiempo de sumar.

Joven británica de kefía y el Corán como su alternativa

15:00 del sábado frente a la Alhambra. Mariam observa la ciudad sentada junto a la ermita de sant miquel en un muro de piedra detrás del cual hay un orfanato, una fuente y un pinar donde grillos y cigarras cantan al llegar el atardecer como si se acabara el mundo. De inmediato mi atención porque va cubierta con un férreo pañuelo como manda la tradición islámica pero su piel es tan blanca, sus ojos tan azules, su acento británico y sus ganas de entablar conversación tan evidentes que, aunque ninguno de los motivos sea concluyente, desde el primer instante me da la sensación de que tiene que ser conversa... -¿Es tuyo el perro?, me pregunta mientras ríe al ver que juego con Dalí como si fuera un bebe. -No, pero ¿De dónde eres?, aprovecho para preguntar, -Del Reino Unido-, me dice mientras esboza una sonrisa irónica al repetir las dos palabras que componen el nombre de su país. -¿Reino Unido? -repite.- Me hace gracia solo decirlo porque no me lo creo. No entro en el debate acerca de la unidad o no de los británicos pero sí aprovecho para seguir preguntando acerca de su condición religiosa: -¿Eres musulmana? Afirma. -¿Musulmana conversa? Afirma de nuevo antes de contarme que se ha ido convirtiendo con el tiempo. La miro. Apenas tiene treinta años y tras sus gafas oscuras detento ese brillo que da la inteligencia sutil. -Me he hecho islámica, lo he decido yo.Ha ocurrido muy poco a poco. Era una necesidad.Estaba en lucha conmigo misma. Mi pareja vino después. Eso sucedió después. El está sentado junto a ella y también contempla la Allahmbra. Se trata de un hombre joven y bello con el pelo largo recogido en una coleta, la piel negra de los hombres que proceden de la India y un estatura mediana. Sus ojos brillan con la intensidad de quien está hecho de verdad, como el de ella. A medida que los observo siento que su historia es muy común, cada vez más. Y responde al vacío de Occident y a la búsqueda de valores o espiritualidad que muchos jóvenes emprenden. A Mariam nadie dijo cómo pensar. Se convirtió por decisión propia, cambió su pelo libre por la kefía porque luchaba consigo misma tal cual escribió a principis del siglo pasado el sabio egipcio Sayyid Qutb, que defendía el Islam como alternativa al capitalismo tal cual cuenta mi querido amigo Eugenio Gascon en su último libro. -¿Has leido a Sayyid Qutb?, sigo preguntando- Ella me dice no, me dice !cuánto sabes! Y me comenta que nació en una familia cristiana sin valores ni espiritualidad, que fue bautizada pero que jamás ejerció como tal. Lo conocido para ella no era una alternativa. -¿Por qué te convertiste? -Lei, dice. -¿Habrá muchas personas como tú? -La joven afirma con la cabeza sorprendida de mis preguntas. -Soy de un pueblo muy pequeño, pero vivo al lado de una ciudad. El viaje lo he hecho sola porque me estaba rompiendo por dentro. Luchaba conmigo misma y finalmente lo hice. En el pueblo de al lado hay mezquitas donde tienen grupo de apoyo a conversos. -¿Por qué?¿Son los valores del Coran?, cierro. Ella no responde pero me mira y siento que todo en ella afirma. Así es que le hablo de como sentí tan cerca la llamada de los muecines en Jerusalén, tanto como si fuera la voz de una madre o de mi propia raíz cuyo timbre de voz me hacía llorar con el reencuentro. Le hablo del Salafismo y después hablo del mundo que yo sueño. Un mundo en el que todos somos uno. Digo: -Para mi ya no es tiempo de separar. Los sabios de las grandes religiones y prácticas espirituales trabajan juntos. Hace años estuve en Irak y fue a través de los cristianos que trabajaban con los mas radicales religiosos islámicos que conseguimos llegar a los presos torturados. Los religiosos se ayudaban conscientes de que tienen el mismo negociado y de que ya no es tiempo de dividir sino de sumar: Todos somos uno. -La tierra está muy mal. Todas las prácticas espirituales y mísitcas tienen la meta del amor que es el camino de la felicidad, de deshacer el miedo que descompone. Pronto las mezquitas serán capillas y centros donde los abuelos y abuelas sabias estarán con los jóvenes. La tierra está muy mal ya es tiempo de sumar.

lunes, 13 de junio de 2016

Claro que es posible

-¿Otro mundo es posible? me dijo José Luis Sampedro hace ya unos cuantos años. Me miró, respiró y respondió. -No, otro mundo es seguro. Hace tres días nos entrevistaban del programa A punto con la 2 volvimos a repasar con Federico Mayor Zaragoza y Miguel Castro ese posible futuro, las para crearlo con la memoria de l@s sabi@s. Os dejo el link de la entrevista que nos hicieron en el programa !Merece la pena! http://www.rtve.es/alacarta/videos/a-punto-con-la-2/punto-la2-entrevistafederico/3630344/

sábado, 4 de junio de 2016

Abuela Marianna Hilgens y el arte de concretar los sueños


En la casa de la abuela Mariana convergen cientos de sueños concretados. El sueño de hacer del desierto un vergel, el de que muchos bebieran de su saber, el del hogar. Quizá por ello está llena de preciosos gatitos de pelo largo y blanco que te persiguen hasta la saciedad a cualquier hora del día, que cuando llega la noche y duermes en la caravana cuidan tu puerta mientras observan el tintileante pestañeo de las estrellas hasta el amanecer. Acabo de regresar de una toma de tierra y agua en Granada donde Marianna, la abuela Marianna de Vélez, me ha hablado de unas cuantas cosas importantes acerca del arte de vivir con los pies bien en la tierra y la cabeza en los sueños. "Sueña y concreta tus sueños. Decide si buscas para encontrar o sólo buscas para buscar. Si es así también es perfecto pero es importante que lo tengas claro." Ella tiene 85 años, tres hijos y otros tantos biznietos, y la experiencia de haberse levantado una y mil veces sobre los añicos de si misma. Cada mañana y en cada acto pone la voluntad de dejar atrás lo que fue y poner las bases del futuro. Estar con ella es aprender el pálpito de la vida. Poner intención y trabajo en lo que deseas mientras usas lo que ya no es para levantarte porque hay que seguir como si nunca se hubiera fracasado; seguir con el impulso de saber más que antes de hacerlo, seguir porque es la responsabilidad de estar vivos. Ella lo hace desde el amanecer hasta el atardecer donde medita cada día, pero también lo hace en cada más nimio acto que lleva a cabo. Al abonar, al regar, al hacer las mermeladas o cocinar; al estar pendiente de toda persona que pasa por su casa para ofrecer su ayuda para dar realidad a sus sueños. !Hay que concretar los sueños! Ella se reconstruye y construye a su alrededor hasta tal punto que ha superado la perdida de lo más amado una y otra vez pero se ha convertido en una de las personas imprescindibles para transformar La Alpujarra y la forma de vivir de sus jóvenes, inmigrantes, mujeres.... A lo largo de las horas, en compañía de David, Marianna ha ido recordando los años de guerra en su país, el estar a punto de caer al fuego, el sonido de las bombas y los juguetes que tiraban los aviones con explosivos dentro, también la rabia que se quedó después. El cáncer que superó. El día que murió su hijo. La forma en la que la muerte fue llegando a su marido. La voz de su hija en la infancia. "Pienso en aquello y sé que no sería quien soy si no lo hubiera vivido así", dice. Para después hablar de la necesidad de referentes para los jóvenes, de cómo la edad media a la que todos llaman Generación X ha de crear caminos, de cómo las dificultades también esculpen, de cómo el positivo y el negativo nos van constituyendo. Y del perdón a uno mismo, y del miedo bueno que te puede hacer sobrevivir pero también del malo que bloquea. Y del amor. La abuela Marianna ha enseñado a personas de todo el mundo a hacer pequeños huertos para poder sobrevivir, pero también a separar la ilusión de la realidad y construir la vida. De regreso a mi hogar, miro  a mi alrededor y me doy cuenta que veo diferente, que siento y palpito diferente aunque es la cuarta vez que la entrevisto. Me quedo con una de sus frases: "Es importante que seas claro en lo que quieres, que sepas lo que quieres porque si no lo sabes... ¿cómo puedes crearlo?